Blog Popeye / Las tareas en otoño que necesita tu jardín
17702
post-template-default,single,single-post,postid-17702,single-format-standard,ajax_fade,page_not_loaded,,side_area_uncovered_from_content,hide_top_bar_on_mobile_header,qode-theme-ver-10.1.1,wpb-js-composer js-comp-ver-5.0.1,vc_responsive
 

Las tareas en otoño que necesita tu jardín

Las tareas en otoño que necesita tu jardín

En otoño el jardín demanda algo más de trabajo que va más allá de recoger las hojas que comienzan a caer fruto de la estación. Y esto porque no en pocos lugares existe una gran variedad de vegetación que necesita de una especial atención.

Concuerda con ello la secretaria de estudios de la carrera de Agronomía de la Universidad del Pacífico, Carmen Gloria Pizarro: “En muchos jardines hay frutas como uvas de mesa, ciruelas, membrillos o tal vez los últimos tomates y ajíes. Frutas y hortalizas que se pueden mantener en cajas, resguardados en un lugar fresco y alejadas de la luz. O que pueden ser preparadas en conservas o encurtidos para los meses más fríos”.

Pero esta labor de cosecha de frutas y hortalizas implica, además, la limpieza de la huerta. “Se deben recoger las hojas muertas y fruta descompuesta o en vías de estarlo. Todo este material, valiosísimo para mejorar el contenido de materia orgánica de su suelo, es recomendable retirarlo de la huerta o del espacio que haya consagrado al cultivo. Esta práctica obedece a que este material también es temporalmente fuente de contaminación de enfermedades y algunas plagas para otro cultivo posterior, o para las plantas ornamentales que queden aun habitando el jardín. En una segunda etapa se puede recomendar la elaboración de una compostera o enterrar este material a unos 30 cm de profundidad”, explica.

La especialista recomienda tomar algunas medidas de control para proteger los árboles frutales: “Por ejemplo, la Cloca del Duraznero, que suele ser un problema durante la primavera hasta estas fechas. Pero solo en esta época del año es posible tratarlo. Normalmente se aplica un producto en base a cobre, el cual se asperja sobre todo el follaje, cuando ha comenzado a caer”.

Por otra parte, es fundamental también proteger el pie o cuello de la planta. “Hay que evitar que se moje excesivamente. Esto debido a que es una zona muy sensible en las plantas, que puede convertirse en la puerta de entrada a diversas enfermedades”, señala.

Y si va a plantar algunos frutales, recomienda no esperar a que hiele. “Si puede hágalo ya mismo. Por ejemplo, puede todavía plantar cítricos o paltos, y una gama bien nutrida de ornamentales. Tanto plantas de temporada como arbustos y árboles”, plantea.

Huerta

Otras de las tareas es finalizar la cosecha de otoño de la huerta. “Existen hortalizas, como ciertas cucurbitáceas, que comienzan su cultivo en marzo. Cuando la cosecha haya finalizado, prepárese para preparar lo obtenido, con métodos de conservación apropiados. Congelar aquellos que puedan conservarse de esta manera para mantenerlos siempre frescos y que conserven sus vitaminas. Por ejemplo, porotos granados, porotos verdes, pimentones, frutillas, entre otros. Cuando la última fruta sea recogida, corte la hierba del suelo y haga la limpieza y preparación del terreno para la próxima temporada”, señala.

Así también hace un llamado a anticipar las futuras floraciones en otoño. “En cuanto a las flores, es tiempo de escoger aquellas que pueden secarse. De esta manera puede hacer unos pequeños ramos de lavanda, manzanilla o agapantos. Luego se guardan para contar con perfumados y hermosos ramos de flores. Además, a partir de todas aquellas especies que esperan que su semilla madure, las puede recoger para posteriormente realizar la siembra en primavera. ¿Cuáles? Perejil o acelga, especies muy generosas y con alta capacidad de germinación si son de la temporada anterior. Entre las ornamentales, no perder las semillas de nuestros queridos “cartuchos” o “perritos”, el alhelí, tagete, marigold o clavelón chino. Estas semillas pueden guardarse en un lugar fresco y seco hasta poder sembrarlas la próxima primavera”, enumera.

Plantas en maceta

  • Refuércelas añadiendo un fertilizante diluido en el agua cuando usted riegue.
  • Una limpieza a fondo es necesaria para mantener el jardín y conservar su belleza, tanto como sea posible.
  • Preocúpese de preparar el suelo de los sectores que resembrará en invierno sin más demora.
  • Respecto a los rosales, prepare bien el suelo de estos. Tener presente que rosales son especies de arraigamiento profundo. Asegúrese también de proporcionarles un acolchado que puede consistir en corteza o aproveche ciertos materiales abundantes en esta misma época (cáscaras de nuez o almendras). Esto es muy apropiado para crear una barrera de luz entre el suelo y el exterior e impedir crecimiento de malezas. Lo anterior tiene como consecuencia inmediata la mejor utilización y aprovechamiento de agua y nutrientes del mismo rosal, sin tener competencia. Porque esta ”barrera” permite el mejor desarrollo de toda la micro y meso fauna que permite que el suelo ostente una mayor fertilidad.
  • Respecto a las plantas bulbosas o geófitas de invierno debemos plantarlas ahora. Por su parte, las especies bulbosas de verano, como lilium o gladiolo, hay que suspender riego, mantener su cobertura, rebajarlos y así almacenarlos.

Césped

En relación al césped, la experta indica que el otoño es el mejor momento para sembrarlo. “Su pasto de ninguna manera puede ser descuidado. Una siega puede ser necesaria antes que llegue el mal tiempo, además de limpiar las hojas muertas.  Si su césped está en malas condiciones, se recomienda reemplazarlo. Pero de preferencia ahora, cuando el suelo aún tiene temperatura”, indica.

Para finalizar también da un dato para las “visitas” de nuestro jardín. Es por ello que hace un llamado a mantener nidos o pajareras. “Posiblemente no estemos habituados a contar con un pequeño estanque o alguna casita que pueda acoger las aves homeless que deambulen por esos días grises del otoño.  Sin embargo, el espacio que ocupa es tan escaso, como inmensa la belleza y bienestar que aporta al entorno de nuestro jardín o terraza. No se olvide de las aves. Compruebe sus cuencos de alimentación, que las cajas de los nidos se encuentren limpias y ofrezca semillas para que puedan encontrar las reservas necesarias a partir del mes de mayo”, finaliza.